¡3,2, 1 … Bailen!

Esta semana estamos llenos de posts en Pasión Danza Oriental. Celebrando que ayer pude disfrutar de una experiencia muy enriquecedora, que estoy redactando en un nuevo post y que compartiré la semana que viene. Os aseguro que no os dejará indiferente a los apasionados de la danza y del baile.

Recordamos que el domingo es para disfrutarlo, son muchos los domingos en los que he compartido películas y documentales sobre baile. Es una pena que no existan tantos documentales sobre nuestra amada danza oriental como nos gustaría, pero es una oportunidad para seguir creando.

Para celebrar que el cine también está lleno de escenas de bailes, sin importar el estilo y el protagonista, os comparto estos vídeos, algunas de ellas son clásicos en la historia del baile en el cine:

¿Hay alguna escena o película que incluirías? En Play Ground nos recomiendan 15 escenas de baile espontáneo, casual y hasta con un punto excéntrico, que suceden cuando menos lo esperas en mitad de la calle, en bares, en tiendas, en casas particulares… Escenas que cualquiera de nosotros podríamos haber vivido. ¡Porque la vida fue creada para ser bailada!

La propuesta de Pasión Danza Oriental es:

Because whatever Lola wants Lola gets. 😉

Sensualidad versus Sexualidad

“Ella” es una mujer que cuando camina despierta el interés de todos, hombres y mujeres se detienen a mirarla. No hace falta que lleve sus mejores galas, con unos vaqueros e inclusive con ropa deportiva tiene estilo y elegancia. “Ella” camina con poder porque se ama como mujer y reconoce que su feminidad es su mejor virtud, no pretende destacar, simplemente ser y estar en armonía con ella misma. “Ella” camina, ríe, se peina el cabello con sus dedos, bebe, come, respira, mira sin mirar y llora cuando así lo siente, con delicadeza y emoción, sintiendo cada instante de su vida como único. Ella puede ser tú, tú puedes ser ella, sólo tienes que ser, escúchate, siéntete, danza con tu alegría, sé como quieras ser y descúbrete. No hace falta mostrar, no por más enseñar eres más sensual, la sexualidad entiende de provocación explícita, la sensualidad entiende de magia sugerente.

sensualidad veloTenía en mente desde hace tiempo escribir sobre la percepción de la danza oriental a través de los ojos de los demás, muchas veces esta danza se asocia a lo sexual, cuando en realidad es todo lo contrario. En la danza oriental movemos partes de nuestro cuerpo que han sido reprimidas durante mucho tiempo, utilizando movimientos que han sido escondidos y olvidados, pero que en realidad son naturales. Para mí y para muchos profesionales esta danza es limpia, no debemos olvidar el carácter sagrado de su historia, la mujer contacta con su esencia y con su parte más espiritual, trasmitiendo sin hablar y expresando belleza simplemente con una mirada. Desde mi punto de vista, ésta es mancillada por miradas sucias que así quieren verla. La bailarina debe elegir su estilo, como quiere ser vista y diferenciada, bailar elegantemente es amar una profesión y un arte sin caer en lo más fácil.

El recurso sexual ha sido muy utilizado en películas de Hollywood, mostrando la danza del vientre como algo exótico y a la bailarina como un objeto sexual. Podemos encontrar un ejemplo de lo citado en este vídeo de Catherine Zeta Jones en la película “Las mil y una noches árabes”.

Hace un tiempo descubrí un vídeo que me hizo pensar sobre el tema de sensualidad versus sexualidad, e inclusive sobre arte versus sexualidad. Es una pena que no entienda lo que dicen en él, pero muchas veces una imagen vale más que mil palabras:

Me fascina como cambian las expresiones en los rostros del público, como algo que en un principio se espera que sea sexual, debido a la imagen que tenemos sobre la “barra americana” o “pole dance”, termina siendo todo un arte que logra emocionar.

Cuando vi este vídeo llegué a la conclusión que la danza oriental también es así, no podemos evitar que el público tenga una percepción o idea de ésta, debido a las razones que sean, pero sí que podemos mostrar de la manera más profesional y limpia lo que realmente es.

Pienso que como todo en esta vida la sensualidad se puede aprender, para ello necesitamos conocernos a nosotros mismos, tener confianza y sentirnos bien con nuestra forma de ser, el resto viene dado a través de la expresión de todos nuestros sentidos.

Fotografía y texto: Ana Belén García.

“Los chicos también bailan”

“Si eres mujer tienes que bailar, si eres hombre tienes que jugar al fútbol” ¿Cuántas veces hemos visto o escuchado esta frase?

Mujeres que han querido ser futbolistas lo han tenido difícil, pero hombres que han querido ser bailarines también. Es cierto que cada día que pasa es más fácil, pero no nos olvidemos de los percusores, aquellos y aquellas que tuvieron que abrir el camino haciendo un gran esfuerzo.

Desde pequeños ya nos muestran esas diferencias, deportes o actividades que nos dividen y nos separan, claramente diferenciados por sexos. Viene a mi mente, el principio del documental “Fist Position” que indiqué hace unas semanas en Facebook, donde al principio del mismo, a partir del minuto 2.33 aparece un niño, Aran de 11 años, que comenzó a bailar con 4 años, el mismo indica: “el ballet es mucho más, lo amo tanto”. Aran nos muestra el típico juguete de un niño (una pistola), y el de un bailarín el “ballet workout stuff”, el utensilio utilizado para entrenar. Me gusta este contraste, y como un niño prefiere jugar con la danza en lugar de con herramientas violentas como una pistola. Por eso quería empezar este artículo con este documental.

Documental completo “First Position”.

El mundo está lleno de grandes bailarines masculinos, pero viene a mi mente dos figuras muy presentes en la danza oriental, Mamhoud Reda y Shokry Mohamed. Posteriormente podremos disfrutar del documental “Raks Sharky” de Maraya Medina Roque. En él la profesora de danza oriental Rosa Martínez dice: “Shokry Mohamed es el padre de la danza oriental en España”, ya que fue éste quien abrió la primera academia de danza oriental en España, la nombrada “Las Pirámides”.

Mamhoud Reda es considerado el padre de la danza oriental alrededor del mundo, ya que fue el encargado de recopilar junto con Farida Fahmy los bailes folklóricos egipcios y enseñarlos a todo el mundo.

Sin lugar a dudas estas tres figuras se merecen un artículo para cada uno, en futuros posts hablaré de ellos.

Antes de centrarme en el documental mencionado, me gustaría compartir este otro documental en inglés: “Male Belly Dance Documentary”, ya que en él vemos a dos figuras no egipcias y más conocidas fuera de España que dentro, Rachid Alexander y Bagoas, que aman esta danza y que se dedican profesionalmente a ella.

Me gustaría destacar las siguientes frases y comentarios:

– “Cuando les dices a tus padres que quieres ser Belly Dancer, intentan quitártelo de la cabeza”.

– “El Belly Dance es un arte”. Los hombres tienen la fuerza, el poder de su metabolismo, pero al mismo tiempo tienen que interactuar con su público.

– “La primera vez que bailé estaba nervioso”. “Si tu das algo y el público lo coge, entonces hay conexión”.

– “Tienes que estar feliz y divertirte contigo mismo”.

– Se destaca en el vídeo esa discriminación a los bailarines masculinos de danza oriental, ya que los hombres por general no suelen bailar Belly Dance, aunque como podemos observar las cosas están cambiando. Uno de ellos destaca: “Algunos se piensan que quiero ser como un Drag Queen”. “Para mí lo más importante es saber lo que soy y ser como yo soy en el escenario”.

Ahora nos centraremos en el documental “Raks Sharky”, presentado en TVE en el programa Cámara Abierta 2.0.

Este documental me gusta especialmente porque combina la figura de bailarines masculinos como Shokry Mohamed, y la simbología de la danza oriental. Explicando movimientos y simbología asociados a los cuatro elementos: agua, tierra, aire y fuego.

Además este documental está enriquecido con opiniones muy interesantes de algunos entrevistados como por ejemplo: Vicky Qamar (profesora, coreógrafa y bailarina), Mohamed El Sayed (bailarin y percusionista), Zuel (Bailarín y profesor), Rosa Martínez (profesora).

Lo cierto es que muchos hombres que bailan esta danza lo han tenido muy difícil, ya que a algunos profesiones se les ha llegado hasta impedir bailar por el simple hecho de ser hombres, como vemos la discriminación en algunos ámbitos no está solamente destinada a mujeres.

Con la danza oriental no se mueve únicamente el cuerpo sino también el espíritu, aprendes a desbloquearte y a disociar partes de tu cuerpo, viviendo el día a día conectando con nosotros mismos. ¿Por qué impedir esta bendición a los hombres? ¿Sería injusto verdad?

Como destaca Mohamed El Sayed, la feminidad está en los dos sexos en el hombre y en la mujer. Puedes ser un hombre sensual pero muy masculino, todo depende de cómo lo desarrolles.

El bailarín Zuel habla abiertamente de los prejuicios y de cómo se vive la danza oriental en España y en Egipto. Citando literalmente: “Allí, está mal visto que una mujer baile en público pero todavía está más mal visto que lo haga un hombre”.

Esta danza trabaja la dualidad, femenino-masculino, al hombre le ayuda a ponerse en el lugar de la mujer (comprendiéndola, sintiendo como ella, e inclusive a cambiar la imagen preconcebida que tenía de ella) y a la mujer le ayuda a recuperar su feminidad perdida.

Las frases que me han conquistado de este documental son: “Sentir lo que se hace porque si no, no es danza. El arte no tiene sexo es como un ángel”

Y para finalizar que mejor frase que la del maestro Shokry Mohamed:

“Si la gente no te deja ser el príncipe de Egipto, sé el príncipe tú mismo”