El Alma de la Bailarina Late en todo su Cuerpo.

Hoy os traigo un cuento que seguro que habéis escuchado centenares de veces, pero vale la pena volver a leerlo:

 La bailarina

title "bailarinas" alt "bailarinas"

“Había una vez una bailarina que con sus músicos había arribado a la corte del príncipe de Birkaska. Y, admitida en la corte, bailó ante el príncipe al son del laúd y la flauta y la cítara.

Bailó la danza de las llamas, y la danza de las espadas y las lanzas; bailó la danza de las estrellas y la danza del espacio. Y, por último, la danza de las flores al viento.

Luego se detuvo ante el trono del príncipe y dobló su cuerpo ante él. Y el príncipe le solicitó que se acercara, y dijo:

Hermosa mujer, hija de la gracia y del encanto, ¿desde cuándo existe tu arte? ¿Y cómo es que dominas todos los elementos con tus ritmos y canciones?

Y la bailarina, inclinándose nuevamente ante el príncipe, dijo:

-Poderosa y agraciada Majestad, desconozco la respuesta a tus preguntas. Sólo esto sé: el alma del filósofo habita en su cabeza; el alma del poeta en su corazón; mas, el alma de la bailarina late en todo su cuerpo”.

Gibrán Jalil Gibrán

Anuncios

¡Incluye a una bailarina en tu vida!

El otro día mi amiga Lola me envío este post: Búscala, del blog “Entrada Agotada”. Me ayudó a corroborar que me encanta estar loca y rodearme de personas locas, y además me sirvió de inspiración para hacer mi propia versión de “Incluye a una bailarina en tu vida”:

“Búscate a una bailarina, a una apasionada por la vida. A una danzarina que viva cada día con intensidad, bailando cada instante de la vida con pasión, como si fuera a ser el último instante de su inspiración.

alt "the ballerina project" title"the ballerina project"

Fuente: The ballerina project. passepartout.olivianita.com

A esa persona especial que emana emoción, que no le importa estar en casa, en un museo o  en una estación de tren, aquella que baila sin bailar, con sus gestos, su mirada, elegancia y sonrisa. A esa bailarina que ha aprendido que su posición alineada es una muestra de su seguridad, constancia y de su fortaleza interior. A esa chica que no le importa que los obstáculos quieran tirarla al suelo porque ella siempre tendrá un paso para superarlos, con o sin música, ella siempre baila con su emoción.

A una persona mágica y especial, pues te valora tal y como eres, al natural, e intenta que tus virtudes bailen con tus defectos. Porque es fácil amar las virtudes pero lo difícil es amar los defectos.

Al mismo tiempo te recuerda que tu también puedes bailar, que hay que encontrar un equilibrio entre nuestra parte irracional y racional. Que la humildad es un regalo que conduce a la sabiduría y que cuando amamos la sencillez nos damos cuenta que no hace falta hacer mil y una piruetas para impresionar porque un simple movimiento sencillo cala mucho más.

Bailarina sensible y alegre a la vez, sabes gritar, reír, y también llorar, sabes controlar tu carácter porque has aprendido que hay momentos donde expresas la fuerza de un huracán y otros el movimiento delicado del aroma de una rosa al natural.

Muchas gracias bailarina sin igual, cada día te quiero más y me recuerdas que todos podemos bailar”.

Ana Belén García.