MotivaDánzate

“Las personas que tienen más talento suelen ser las más conscientes de sus deficiencias y las más dispuestas a trabajar duro para superarlas.” Lee Strasberg.

¿Pero qué pasa cuando dudamos de nuestras capacidades aún teniéndolas?

“Ella todavía se acuerda de su primera clase de danza oriental, cuando sus pies hacían totalmente lo contrario a lo que su mente le mandaba. Cuando intentaba separar el movimiento de su cadera de los movimientos de su pecho, ¡a todas las bailarinas de la sala les salía tan natural!, pero a ella no. Ella todavía se acuerda de la cara de sorpresa de algunas compañeras, aparentemente parecía fácil, pero no lograba moverse tal y como la profesora le enseñaba. Podía sentir sus brazos pesados y todo su cuerpo bloqueado, ¿sería que su energía también estaba bloqueada? Tal vez el universo le había mandado a la clase, al estilo de baile y a la profesora indicada, … pero eso sólo el tiempo se lo diría”.

Muchas veces necesitamos ayuda externa para motivarnos, para seguir luchando, aprendiendo y mejorando, por eso pienso que los profesores son una clave muy importante en el desarrollo de una persona, ya sea corporal como intelectual. En una ocasión, en una clase de un curso de Coach, el profesor nos propuso decir todo lo bueno de la persona que teníamos delante, nuestro nivel de energía y confianza iba aumentando al mismo tiempo que un nuevo compañero pasaba, se situaba justo enfrente y mirando a los ojos decía: “Eres muy inteligente, puedes conseguir todo aquello que te propongas en la vida, tu constancia y tu afán de aprender y superarte es la mejor sabiduría que puedes poseer”.

¡Con lo fácil que es decir lo bueno de los otros!, ¿por qué no estamos más acostumbrados a hacerlo?

El refuerzo externo es muy importante en el aprendizaje de una persona, por eso los profesores de la infancia tienen una labor y una gran responsabilidad. Aquellos niños que tienen más dificultades de aprendizaje deberían ser los que reciban más ayuda, en ocasiones decir: “¡Muy bien, has mejorado mucho, sigue así!” se puede traducir en una mejora continua y futura de un niño, que con el paso del tiempo se convertirá en un adulto, pero que hoy sólo es un niño.

“Ella todavía se acuerda cuando con apenas 8 años su profesora le repetía una y otra vez lo burra que era, que no servía para estudiar y cuando hacía algo bien, le repetía que no era posible, que seguramente se había copiado” ¿Cómo una niña de ocho años podía luchar con algo así? … Sólo el tiempo se lo enseñaría.   

Mi intención es trabajar por la danza del futuro. No sé si tengo las cualidades necesarias; tal vez no tenga genio, ni talento, ni temperamento. Pero sé que tengo Voluntad; y la voluntad y la energía a veces valen más que el genio, el talento o el temperamento” Isadora Duncan.

Algunas personas lo tienen todo aparentemente para triunfar y sin embargo no consiguen lograr sus metas. Y otras aparentemente carecen del talento requerido y, sin embargo, logran superarse y alcanzar el nivel que se habían propuesto, inclusive mejor de lo que se lo habían planteado.

Aplicado al mundo de la danza, ¿Por qué bailarines que aparentemente tienen la fuerza, la técnica y el talento no cumplen con las expectativas? La motivación es sin lugar a dudas una de las cualidades que diferencia a los bailarines.

Afortunados aquellos que cuentan con la habilidad de emprender una tarea y persistir hasta conseguirla. ¡MotivaDánzate! no hay aburrimiento, dolor físico, miedo, ni dificultad suficiente, sino un deseo enorme de hacer y lograr lo que quieres.

Alta "motivación danza" Title "motivación danza"La motivación de un bailarín implica estar al cien por cien, dedicar todo su esfuerzo, su tiempo y energía en bailar lo mejor posible. ¿Qué pasa cuando una coreografía o un movimiento nuevo se nos resiste? A mayor nivel de dificultad más desmotivados nos encontramos y más motivación necesitaremos para lograr aprender y asimilar el nuevo movimiento. En la danza, interviene nuestra mente, nuestro estado físico, y el equilibrio entre mente y cuerpo, y ahí está el “quid de la cuestión”. ¡Equilibrio!

“Ella tenía una lucha constante con su mente y con su cuerpo, ¿por qué su cuerpo no hacía lo que su mente le ordenaba? … Sólo la interiorización le concedería ese equilibrio”.

¡La MotivaDanza funciona mejor cuando nos gusta danzar! ¡Cuanto más nos guste, más rendimos! La motivación es el principio, la que arranca la acción y la que nos ayuda a llegar al fin.

“Un bailarín que tema el esfuerzo y que se disguste por el trabajo y el fracaso debería dejarlo inmediatamente. Es realmente duro y si no le añades placer, si no te emocionas ni te inspiras con ello, entonces no es para ti.” Agnes De Mille.