“Los beneficios de la danza oriental seducen al suelo pélvico”

En Pasión Danza Oriental nunca nos cansamos de hablar de los beneficios de la danza oriental o danza del vientre, hemos dedicado varios artículos a esta temática. Desde los beneficios explicados en televisión, la magia de dar a luz, danza del vientre en el agua, beneficios para la salud, autoestima y reconexión con la feminidad, y un largo etcétera.

Pero hoy el protagonista va a ser nuestro suelo pélvico y cómo esta hermosa danza nos ayuda a mantenerlo fuerte y en forma.

Como os adelantamos, y muchas ya conocéis, la danza del vientre es una actividad divertida y eficaz para el entrenamiento del core y del suelo pélvico. Como nos mencionan y nos explican detalladamente http://www.ensuelofirme.com en su artículo dedicado a la danza del vientre, existen muchas actividades y ejercicios que ayudan a fortalecer el suelo pélvico, como el pilates y la gimnasia abdominal hipopresiva. Aunque hay muchas mujeres que a día de hoy todavía creen que el único método para ejercitar esta zona son los ejercicios de Kegel. Pero como vemos, no es así, hay una amplia variedad.

Para aquellos que no conozcan los ejercicios de Kegel os indicamos este vídeo:

Si has llegado aquí, ya sabemos cuál es tu forma preferida para trabajar el suelo pélvico, a través de la Danza Oriental, porque además de saludable es divertido.

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Para comenzar esta explicación de una forma sencilla, deberíamos indicar en primer lugar que la musculatura del suelo pélvico está formada por dos tipos de fibras musculares, las voluntarias y las involuntarias. Como hemos visto en el vídeo los ejercicios de contraccion-relajación (Kegel) ejercitan la parte voluntaria, pero la mayor parte de la musculatura es involuntaria en el periné. Ésta musculatura se puede activar de muchas maneras, una de ellas es a través de algunos movimientos en la danza oriental, que trabajan el tejido especifico del periné y abdomen, mejorando la calidad muscular.

La danza del vientre es una modalidad de danza que no tiene restricciones de edad o sexo y sus movimientos son fácilmente adaptables a todos aquellos que deseen bailarla. Como ya hemos leído en otros artículos, practicando danza oriental mejoramos nuestra conciencia y postura corporal, autoestima y la sexualidad.

Pero además, es muy recomendable durante el embarazo, ya que ayuda a controlar el aumento de peso, fortalece la musculatura de la zona sujetando al bebé durante el embarazo y  preparando la zona para el parto, nos ayuda a mantener una postura adecuada para la espalda, ayuda a mantener un estado de relajación y tranquilidad, aumenta la autoestima de la mujer embarazada y favorece la conexión entre madre y bebé, acunando al bebé mientras se danza. Es una forma de prepararnos para el parto de una forma saludable.

Según diferentes estudios, pocas mujeres llegan a los 30 años con un periné cien por cien sano. Además del pilates, danza oriental y ejercicios de Kegel, hay profesionales que recomiendan el uso de las bolas chinas para el mantenimiento y fortalecimiento del suelo pélvico.

Tras realizar un curso del Tao de la Sexualidad Femenina, descubrí gracias a mi Maestra Helena Peris, el huevo de jade, sus propiedades y uso terapéutico. Práctica que la elite imperial China practicaba desde hace más de 2000 años y que hoy está siendo difundida en Occidente a través del Tao Curativo. El resurgimiento de estas prácticas nos recuerdan el gran conocimiento de culturas ancestrales y como hoy en día se pueden utilizar de una forma más saludable o complementaria (debido a las propiedades curativas de las piedras) al uso de las bolas chinas. Sin lugar a dudas, este tema tan interesante se merece un post futuro y ampliamente explicado.

Desde Pasión Danza Oriental promovemos el movimiento como estilo de vida saludable. Por suerte cada día tenemos más reconocimiento y practica del baile desde una perspectiva terapéutica, ya que nos ayuda a calmar el estrés del día a día, donde el ritmo alterado nos invade sin parar.

Hablar de danza terapéutica es hablar de la biodanza, disciplina que se basa en tres pilares fundamentales: música, movimiento y encuentro en grupo. Los ejercicios de la biodanza están estudiados sobre bases biológicas, antropológicas y psicológicas y han sido probados metodológicamente. Siendo un encuentro para desarrollar nuestros potenciales proporcionando alegría y placer por la vida.

Si quieres tener una vida más saludable y armoniosa no dudes en bailar, prepara ropa cómoda y dale al play. Como has podido observar gracias a la danza oriental se pueden ejercitar músculos que ni sospechábamos, pero como muchas cosas en esta vida, la constancia es lo que te hace mejorar, con una sola clase de danza no es suficiente.

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Gracias Danza…

Sí, sé lo que estáis pensando…. He estado muy pérdida debido a cambios en mi vida, pero retomo de nuevo este blog tan apasionante para mí, y espero que también para vosotr@s.

Y qué mejor forma que con este texto perteneciente a la introducción del libro “El despertar de la diosa y la danza oriental terapéutica” de Beatriz Merino Guardiola.

Conocí este tesoro gracias a Lydia Graells en la entrevista del programa corazón Alado.

Me encanta el trabajo que hace Lydia y me siento muy identificada con todo lo que nos relata. Todavía no tengo la suerte de tener este libro, así que me he atrevido a escribir letra por letra la introducción que lee Lydia… Disfrutarla tanto como yo:

“Todo mi ser está poseído por la danza, el movimiento, el ritmo, la melodía y el resonar de los tambores me hacen sentir viva, integrarme, crecer, me conozco y me reconozco a través de cada gesto y celebro cada día la alegría de ser mujer, de ser persona, de poder integrar en un cuerpo de mujer la dualidad, los aspectos maduros, masculinos y femeninos. Buscando de este modo la conexión y reuniendo la división.

Doy gracias por habérseme dado la oportunidad de conocer y aprender la danza oriental. Es ahora para mí un honor, asumir con humildad, la responsabilidad de enseñársela a otras personas y acompañarlas a abrir esa ventana por la que podrán respirar nuevos aromas.

Mi vida ha sido un constante experimentar, descubrir, anhelar saber más y en esa búsqueda de ir de aquí para allá, de allá para acá, investigando, observando, devorando información. El camino ha tenido altos y bajos pero ahora sé, que era mi camino y así tenía que andar. Las personas que he conocido, los lugares que he visitado, aromas, sonidos y colores que he percibido estarán para siempre en mi corazón y emergerán desde mi interior para adornar, matizar y acompañar los distintos movimientos de mi cuerpo al bailar en cuanto suene el primer Dum de la Darbuka.

Mi historia es contada a través de cada gesto, y cada vez que la cuento se actualiza para convertirse en una exaltación de mi presente, que me desea el mejor de los futuros. Estoy feliz porque al fin creo que he hallado mi destino de vida. El camino de menor resistencia, por fin trabajo por devoción y no por obligación. Me muevo por amor y no por remordimiento. Y puedo relacionarme con los demás desde mi corazón y no desde el plexo solar.

Me encuentro en una etapa maravillosa que quiero compartir con todos aquellos que lo deseen, pero también sé que no será la última, ni la definitiva y asumo el reto de continuar la aventura con esperanza y fe. La danza oriental ha sido un valioso instrumento en mi vida, ayudándome a encontrar el camino que conduce a la unidad e integridad del ser, para ello he transitado por mi paisaje interior, teñido de luces y sombras. Y ese viaje a través de los movimientos de mi cuerpo, me ha permitido crear una imagen dinámica de mi misma, que me ayuda a liberarme de la dictadura del mundo de las apariencias.

Mujeres del mundo bailad, conectar con esa  energía superior que os anima y entonces sabréis que la magia existe y que os acompaña desde siempre.” Introducción libro: El despertar de la diosa y la danza oriental terapéutica, de Beatriz Merino Guardiola.