Macarrones al Yogur

¡Va siendo hora de que cocinemos un poco!, ya que teníamos un poco olvidada esta sección. En esta ocasión he pensado en seguir utilizando uno de los ingredientes estrella dentro de la cocina árabe: el yogur.

He recuperado de mi baúl una receta que salía en un fascículo de una revista que trataba sobre cocina egipcia.

macarrones al yogurPara preparar este plato necesitaremos los siguientes ingredientes (para 4 personas): 400 gramos de macarrones rayados, 4 dientes de ajo, 350 gramos de yogur (en esta ocasión he utilizado un yogur natural de leche de cabra, procedente de la agricultura ecológica de la marca Carrefour), 1 cucharada de perejil picado, 1 cucharadita de hierbabuena, una pizca de pimienta de cayena o pimienta roja, 3 cucharadas de aceite de oliva, pimienta negra y sal.

Nota: Como no encontré pimienta de cayena, lo que hice es comprar una mezcla que contenía diferentes pimientas de la marca “Ducros” y que se llama 5 bayas (con molinillo para moler el contenido). Por lo que, he sustituido la pimienta roja y la negra por esta mezcla.

¿Te has puesto el delantal? Pues entonces “manos a la cocina”. Preparación:

Cuece los macarrones en agua con sal, cuando estén cocidos retíralos, escúrrelos y resérvalos en una fuente tapada para que no pierda el calor. Mientras se cuece la pasta dora los dientes de ajo picados finamente (a mí me gusta hacerlo en forma de cuadraditos pequeños) en una cazuela de barro, junto con 3 cucharadas de aceite de oliva. Cuando estén dorados, retira del fuego, espera un minuto aproximadamente, para que no esté tan caliente y añade el yogur, el perejil, la hierbabuena, espolvorea con un poco de la mezcla de pimienta y añade sal al gusto (recomiendo probar la salsa y aliñar al gusto). Vuelve a calentar la salsa a fuego lento y remuévela con cuidado.

Finalmente solo queda cubrir los macarrones con la salsa de yogur, volver a probarlos y añadir sal en el caso de que lo necesite.

Nota: ¡No indicado para paladares conservadores y clásicos! Son sabores a los que no estamos muy acostumbrados, si te gustan las especias y los sabores diferentes te ánimo a que lo pruebes, de lo contrario acude a la clásica salsa de tomate 😉 ¡Feliz Salsa!

Tu aroma sanó en mi piel

alt "aromaterapia piel" Title "aromaterapia piel"Un día llegó a mi vida “Menta”, y “Saquito” se puso celoso, hasta que comprendió que combinados eran los mejores aliados para el dolor de mi contractura cervical.

Si investigamos un poco la historia de “Menta” encontraremos que ésta es ampliamente utilizada, a través de su aceite de esencia, en el mundo de la aromaterapia, siendo uno de los aceites de uso medicinal más antiguos. Los egipcios utilizaban la planta de la menta para preparar medicinas con el objetivo de aliviar diferentes dolores, en varios papiros de esta época podemos descubrir colecciones de recetas medicinales.

En otras culturas, se han hallado a lo largo de la historia pruebas que corroboran la utilización del aceite de menta para diferentes usos terapéuticos. Por ejemplo, en Japón se utiliza desde hace más de 2000 años, y no es extraño encontrar oficinas ambientadas con este aroma con el objetivo de aumentar el rendimiento de sus empleados. La menta despeja la mente favoreciendo la concentración, la imaginación y la creatividad. Por eso es especialmente recomendada cuando el trabajo intelectual es muy intenso, estresante o implica muchas horas de concentración o coordinación mental, ya que su uso evita la dispersión ante situaciones exigentes o jornadas de trabajo muy intensas.

Plinio ya alababa su poder analgésico y la recomendaba para aumentar el rendimiento mental, usando coronas realizadas con hojas de menta. Desde entonces esta planta estuvo presente en los banquetes más generosos de griegos y de romanos, combatiendo los malestares posteriores de excesos de comida, y también ayudando con dolores y mareos de cabeza.

Para aquellos que todavía no conocen el significado de la aromaterapia, ésta consiste en el uso de extractos aromáticos de las plantas (esencias y aceites esenciales) como uso medicinal y terapéutico. Hay que esperar al siglo XX para encontrar avances destacados en este campo, siendo el año 1910 una fecha destacada para ésta cuando el químico francés René-Maurice Gattefossé la descubre por casualidad, acuñando el término en 1935.

Hoy en día gracias a las técnicas más modernas de destilación se pueden obtener de las plantas los aromas de forma muy concentrada, dando como resultado los aceites esenciales. Estos tienen el olor de la propia planta pero de una forma muy aglutinada e intensa. El precio elevado que pueden llegar a tener algunos aceites se debe a que en ciertas ocasiones hay que destilar varias toneladas de plantas para conseguir un litro.

Existen varias formas de administrar los aceites esenciales, en este caso os voy a explicar el uso por medio de masaje o contacto directo con la piel y olfativo, ya que es la manera en la que utilizo el aceite de esencia de menta.

Yo suelo poner dos gotas de este aceite en la palma de mi mano izquierda frotando con la derecha de forma circular en el sentido de las agujas de reloj, me gusta olerlo un poquito poniendo las dos manos cerca de mi nariz sin contacto directo, posteriormente pongo las dos manos en la zona de hombros y cuello (que es mi punto débil), dándome un pequeño masaje. Es importante tener cuidado y no frotar los ojos con las manos impregnadas, hay que evitar el contacto con estos. Gracias al pequeño masaje sobre la zona dolorida se activa la zona, sintiendo una sensación de alivio y frescura casi inmediata. Os lo confieso, gracias a esto logro dormir como una niña y descansar olvidándome del dolor.

Aunque hay profesionales que no aconsejan el contacto directo para evitar quemaduras y reacciones con la piel, yo lo he utilizado, aunque no frecuentemente, sólo cuando me duele el cuello y no me ha producido ninguna reacción. Lo mejor es que os aconseje un profesional o en un herbolario. En algunas páginas  especializadas en aromaterapia proponen mezclarlo con aceites vegetales, como por ejemplo el aceite de almendra, la proporción podría ser por ejemplo 2 gotas de aceite esencial por cada 10 gotas de aceite de almendras.

El aceite esencial de menta también va muy bien para el dolor de cabeza, basta con masajear con los dedos impregnados, de la forma explicada anteriormente, las sienes y frente, evitando en todo momento el contacto con los ojos (en el caso de que ocurra, aclarar con abundante agua fría y consultar con el médico o con un especialista). El resultado de alivio es casi inmediato, sintiendo un agradable efecto calmante.

Lo que sí que es importante es la utilización de aceites esenciales de origen natural y de calidad, evitando aceites que contengan agentes químicos.

Después de una jornada intensa de baile, de clases o de ensayos, nada mejor que un buen baño caliente aderezado con unas gotitas de aceite esencial de menta o de lavanda. Gracias a éste nuestros músculos se relajarán aflojando y reduciendo el dolor de tensiones o contracturas. ¿Preparadas para relajarse? Yo sí.

Fuentes:

http://www.deon.com.ar/25aromaterapia.html

http://www.saludnutricionbienestar.com/fulmine-los-dolores-de-cabeza-con-el-aceite-esencial-de-menta-piperita/

Fotografía: Ana Belén García.

Los Bombones de los Faraones

En el último post os hablé de los ingredientes de los dulces egipcios, y me quedé creando unos bombones. Estos podrían poner el broche final en aquellos banquetes suculentos y dignos de verdaderos faraones.

¿Qué necesitas para cocinar estos dulces de faraones?

montaje bombones faraonespeq

Ingredientes: Dátiles, chocolate para fundir (negro, con leche o blanco), Almendras enteras y crudas, o nuez pelada. Frutos secos para adornar (pistacho, almendra, nuez).

Las cantidades dependerán del número que quieras preparar, por ejemplo si quieres preparar bombones para 4 personas, lo ideal sería tener de dos a tres bombones para cada persona.

Respecto al chocolate, en mi caso he utilizado 125 gramos de chocolate negro para 21 bombones.

Preparación: Quita el hueso a los dátiles haciendo un corte en uno de los lados de forma horizontal. También puedes utilizar dátiles sin hueso, aunque ten en cuenta que estos están un poco más resecos.

Posteriormente introduce una almendra en cada dátil, también puedes rellenar algunos con nuez para alternar en sabores, preparar los bombones uno a uno. Cuando estén todos, funde el chocolate elegido al baño maría. Personalmente yo suelo fundir el chocolate en el microondas para agilizar el proceso. Si decides fundir el chocolate en el microondas hazlo durante unos minutos, (comprueba la temperatura para que no se queme, más vale ponerlo varias veces que pasarse en la cocción). Yo he fundido 125 gramos durante un minuto y medio.

Para darle más brillo al chocolate muévelo con una cuchara durante unos segundos.

Cubre los dátiles con el chocolate preparado, y déjalos secar en papel de cocina vegetal o papel de hornear. Puedes adornar estos bombones con otros frutos secos como pistacho molido, almendras o nuez, y sobre todo usa tu creatividad.

¿Te vas a resistir a los bombones de los faraones? Seguro que Cleopatra no se negó a esta delicia.

Nota: “Los bombones de los faraones” es un nombre que se me ha ocurrido utilizando mi creatividad, ya que he pensado que los ingredientes típicos de los dulces árabes, como dátiles y frutos secos, junto con el chocolate serían una buena combinación. Desconozco si en la historia se han utilizado o no, pero me gusta crear un mundo de fantasía.

Fotografía: Ana Belén García.