El Arroz danza con “Gambari”

Ya va siendo hora de publicar, la semana ha pasado sin parar. Pero aquí estoy de nuevo, presentando una receta fácil pero al mismo tiempo diferente y original por su sabor.

Aunque puede parecer una receta muy similar a una cualquiera de nuestra cocina tradicional, desde mi punto de vista el toque diferencial se lo otorga la pimienta. La gastronomía de Egipto es muy variada, cuenta con una gran mezcla de sabores e ingredientes. Esta variedad es aportada en parte por la influencia destacada de otras cocinas como la mediterránea, árabe y africana.

Inspirándome en una receta de arroz que guardaba en mi cajón de recetas, he encontrado que en Egipto existe una variedad de gamba llamada “Gambari”. Éstas son típicas de Alejandría, destacan por su gran tamaño y son servidas principalmente con salsa de ajo.

Pasemos a la explicación de la receta de este arroz que danza con “Gambari”. Los ingredientes que necesitas para confeccionar este plato para 4 personas son: 500 gramos de gambas peladas, 300 gramos de arroz, media cebolla, agua, 6 cucharadas de aceite de oliva, pimienta negra molida y sal.

¿Listos para la elaboración de este plato? Estos son los pasos que debes seguir:

1.- Rehoga la cebolla, previamente picada muy fina, junto con el aceite en una cazuela de barro. Cuando la cebolla este un poquito blanda añade las gambas, déjalas hasta que tomen una tonalidad tostada, retíralas y resérvalas en un plato. Deja la cebolla hasta que coja un tono marrón oscuro, aparta del fuego.

2.- Pasa la cebolla y el aceite a un mortero y reduce con la maza hasta conseguir una pasta suave. cebollapequeñaEste paso se convierte imprescindible para mí, ya que no me gusta encontrarme la cebolla entera. Devuelve la mezcla a la cazuela e incorpora el agua, lleva a ebullición. La medida de agua que suelo utilizar para el arroz es el doble de agua que de arroz, en este caso 300 gramos de arroz, ha sido un vaso y medio, por lo que la medida de agua sería de tres vasos.

3.- Cuando el agua esté hirviendo, incorpora el arroz y las gambas que habías apartado. Salpimienta y lleva a ebullición, cuando consigas este punto, baja el fuego y cuécelo a fuego lento. En el caso de que el arroz estuviera todavía muy duro y se quedara seco, se podría añadir un poco más de agua. Arroz con GambaripequeñoEl tiempo de cocción dependerá del tipo de fuego, gas o vitroceramica, pero se puede establecer perfectamente de unos 20 a 30 minutos de cocción. Ten en cuenta que el arroz debe quedar seco en lugar de caldoso.

Si no sabes que cocinar este fin de semana, ya tienes plato. ¡Saluditos danzarines!

Nota: Os dejo un enlace muy interesante de una guía práctica en pdf por si viajáis a Egipto.

Anuncios

Ingredientes de los dulces de Egipto

Egipto es un país culturalmente muy rico en todos sus sentidos, incluyendo de una forma destacada su excelente gastronomía. Cada vez que pienso en ella, vienen a mi mente sus maravillosos dulces. Tal vez se deba a que soy muy golosa o a que en muchas de las ferias medievales o artesanales solemos encontrarnos con una Jaima con tés y dulces árabes.

dulces arabes pequeHe recibido varias consultas sobre ingredientes de los dulces de Egipto, aunque no he encontrado un artículo o estudio que hable sobre estos, he decidido analizar algunos postres típicos e indicar mis propias conclusiones.

Si estudiamos la historia gastronómica egipcia encontraremos que en el antiguo Egipto se consumía una gran variedad de panes y de dulces, la mayoría estaban elaborados con harina de semillas y se rellenaban de higos o dátiles.

Frutos secos como la almendra y el pistacho, tienen un destacado protagonismo dentro de esta cocina. Otro ingrediente imprescindible en muchos platos es el dátil, éste es el fruto de la palmera, un árbol originario de Oriente Medio, y conocido en algunos pueblos mediterráneos como “El árbol de la Vida”  .

La miel da el toque final a muchos de los dulces típicos, y especias como la canela le otorgan un color más tostado.

Otros ingredientes como el limón y la vainilla también están presentes en bizcochos o en dulces como el “Eish Saraya”. Pastel típico en El Cairo, que se realiza con pan duro, previamente caramelizado, tostado, rociado en almíbar y aromatizado con canela, limón y vainilla.

¿Te gustaría conocer como eran los “bombones de los Faraones”? No te pierdas mi próxima receta, imaginándola y creándola, “danzando en la cocina” 😉 …

Fotografía: Ana Belén García.

Fusión entre el Remojón y la Pipirrana granadina.

Toda la vida creyendo que el remojón de mi madre era el auténtico granadino y resulta que documentándome sobre la gastronomía Al-Andalus descubro que es una fusión entre remojón y pipirrana.

Pues sí, pero es agradable descubrir como mi abuela Clotilde fusionó ambas recetas, ya que esta receta es original de ella.

El remojón es la cena estrella de las noches de verano, es una receta fresquita, con sabor, vitaminas y rociada con el hilo de oro (el aceite de oliva virgen extra).

Receta Remojón herencia de mi abuela:

remojón composiciónpeque

Ingredientes: Tomates, pepinos, bacalao salado y seco, atún, aceitunas negras con hueso, sal, agua, abundante aceite y vinagre.

Preparación: Picar los tomates a trocitos, los pepinos a cuadritos, hacer tiras pequeñas con el bacalao, e ir incorporando todos los ingredientes. Por último añadir la sal, un poco de agua, aceite y vinagre, remover con una cuchara.

Esta receta depende del gusto de cada uno, por ejemplo a mi madre le gusta la consistencia, por eso le añade bastante aceite para poder mojar con el pan (que vicio el moje del pan). La cantidad de tomates, pepinos y demás ingredientes dependerá del número de comensales.

Según he descubierto la receta original del remojón granadino herencia árabe, lleva naranja, huevo cocido, aceitunas, bacalao, cebolla y aceite de oliva. No lleva tomate, atún, agua, sal, y tampoco vinagre. Hay algunas recetas que le añaden patata cocida, por ejemplo os pongo esta versión de Directo al Paladar.

La preparación es prácticamente la misma: Se pelan y cortan las naranjas (pueden ser en rodajas finas o en gajos, según el gusto personal), se añade la cebolla picada, el bacalao cortado en migas o tiras (hay personas que lo desalan, según los gustos, en mi casa no lo desalamos porque nos gusta mucho el sabor de la sal). Agregar las aceitunas (hay gente que las pone sin hueso, pero a mí me gustan más con hueso, depende del gusto de cada uno) y rociar con un chorrito de aceite de oliva.

¿Ya tienes el pan preparado?

Fotografías: Ana Belén García.

La herencia de la gastronomía Al-Andalus

En el post “Cocina árabe, recuperando sabores” realicé una breve introducción sobre la influencia de la gastronomía Al-Andalus en España. Tras varias consultas y sugerencias de lectores sobre este tema, me gustaría ampliar los conocimientos referentes a esta rica herencia.

Al-Andalus es el nombre con el que se conoce el Estado Islámico fundado por los musulmanes en la Península Ibérica.

La comunidad musulmana es considerada a lo largo de la historia como un referente cultural del “buen comer”, aspecto que desarrollaron ampliamente, introduciendo deliciosos platos que se conservan hoy en día.

Además de introducir platos y recetas dignas de los paladares más exigentes, los musulmanes impulsaron ampliamente el desarrollo agrícola, perfeccionando y aumentando el sistema de regadío, introduciendo nuevas variedades de cultivos, fomentando el cultivo a gran escala y comenzando a comercializar los frutos obtenidos. Surgiendo así “La escuela agronómica andalusí” con la creación de los primeros jardines botánicos con fines farmacológicos y terapéuticos, y experimentando con gran éxito la ciencia de los injertos.

Los alimentos eran un medio para conservar y recuperar la salud, se escribieron numerosos tratados médico-dietéticos que incluían numerosas recetas atractivas y apetitosas. Pero para los andalusíes la comida además de ser sanadora, era todo un placer. Para condimentar y dar más sabor a los alimentos surgió el gusto por las especias, contribuyendo al deleite no sólo del gusto, sino de la vista y el olfato, por medio de colores y aromas.

Vídeo: “Al-Andalus a través de los sentidos”

Como podemos ver en el vídeo anterior, los andalusíes eran amantes de la vida y de sus infinitos placeres como la poesía, la música, la comida y la bebida, entre un largo etcétera. La mujer andalusí se esforzaba enormemente en preparar platos típicos, diferenciando las festividades y acontecimientos importantes de los días normales. Surge en esta época la utilización del comedor como sala para comer y  se les adjudica también el hecho de que los platos se sirvieran en un orden determinado: “primero sopas y caldo, entrantes de carnes, y aves sazonadas después, y finalmente, postres azucarados, dulces y pasteles de nueces”.

Encontramos otra cita referente al número de comensales: “Menos de tres es soledad y más de cinco es el bazar”.

La distribución de los alimentos y sus colores en la mesa era muy importante, además había que cumplir unos mandatos básicos como: lavarse las manos antes y después de comer, mencionar el nombre de Alá para darle las gracias, sentarse a la vez, comer con la mano derecha, masticar lentamente, servir de la parte más cercana de tu plato, permanecer sentado pero no apoyar los codos en la mesa. Se consideraba impropio soplar la comida, escarbarse los dientes y sonarse en la mesa.

El agua era uno de los elementos básicos de la vida andalusí, era igual de preciada que la leche, y se tomaba perfumada con rosas, así como para preparar té. El murmullo del agua proveniente de los patios era el sonido perfecto a la hora de hacer más acogedor un banquete.

Alhambra

Los banquetes solían ser abundantes y variados, saltaba a la vista el intenso colorido de los alimentos y de la decoración musulmana. Las alfombras, las telas que cubrían las paredes, los cojines y las mesas redondas eran el escenario idóneo para degustar las especialidades culinarias andalusíes.

La harina de trigo era muy utilizada para la elaboración de pan de trigo duro, muy consumido por los andalusíes en todas sus comidas.  Pero la manera más preciada era en forma de sémola para la realización del famoso cuscús.

Otro elemento utilizado a la hora de cocinar era la carne, y la más consumida era la de cordero, presentada de mil maneras, asada o guisada con frutas y frutos secos.

La “zirbaya” era uno de los platos andalusíes más famoso, compuesto de carne de cordero, ternera o pollo, y cocinada con azúcar, almendras y vinagre. Éste era especialmente recomendado para personas que se encontraban en estado convaleciente.

Las verduras eran utilizadas de forma abundante y variada, al utilizar la verdura triturada para refrescar en verano, se dio lugar al famoso Gazpacho. La fruta también era muy famosa en los banquetes, siendo utilizada para la elaboración de zumos. El zumo más famoso era el realizado con granada, conociéndose como la granadina.

El aceite era muy preciado y se exportaba desde Jaén, Córdoba, Toledo y Valencia, dividiéndose según la calidad del mismo.

El arroz, se preparaba para acontecimientos familiares especiales, en grandes cazuelas y a fuego lento, añadiéndole pescados y especias variadas. Un plato andalusí clásico es el “arroz con leche” cocido con azúcar y canela.

Estamos llegando casi al final, y si seguimos el orden lógico de los platos andalusíes, el siguiente es el postre. Cuando se habla de la influencia de la cocina de Al-Andalus en la cocina española, se debe mencionar obligatoriamente uno de los más cuidados y conservados: la repostería.

La mayoría de los postres y dulces antiguos se elaboran con frutos secos, miel, azúcar, semillas de sésamo y anís. Hoy en día podemos disfrutar de la dulce herencia con dulces como el alajú, el guirlache, los turrones, el mazapán, los alfajores y los pestiños.

Sin lugar a dudas yo me quedo con la dulce herencia de los postres de Al-Andalus, ¿Y tú con que plato te quedas?

Fuentes: http://www.balansiya.com/gastronomia_andalusi_al_andalus.html.

Libro: AL-ANDALUS magia y seducción culinarias” de Inés Eléxpuru y Margarita Serrano – Instituto Occidental de Cultura Islámica.

Vídeo: “Al-Andalus a través de los sentidos”.

Fotografía de la Alhambra: Ana Belén García

Cocina árabe, recuperando sabores

La cocina árabe es muy rica, ya que engloba al conjunto de comidas tradicionales de los países que se encuentran entre la Península Arábica y el Norte de África. Se puede decir que la cocina árabe es una mezcla equilibrada de la dieta mediterránea y también de la cocina Hindú.

Diversas culturas gastronómicas se entremezclan en la cocina árabe, gracias a la larga tradición comercial y a las diferentes relaciones exteriores entre diferentes terriorios, como por ejemplo entre los países árabes y los de la India. El empleo de hierbas aromáticas como el tomillo y la menta, y especias como el sésamo, el curry, el azafrán y la canela, confieren a esta cocina un sabor exótico diferenciador.

La verdura es muy empleada en esta variedad de cocina, utilizándose en muchos de sus platos el pepino, la berenjena y la cebolla. Los cítricos no se quedan desbancados y se combinan en multitud de platos.

cuscus

En España tenemos la suerte de contar con una influencia considerable de esta cocina, podríamos denominarla gastronomía Al-Andalus (Andalusí). Compuesta por tradiciones gastronómicas practicadas en el territorio de la Península Ibérica en el período musulmán, durante la Edad Media (711-1492). Por lo que, hoy en día algunas de las recetas de la gastronomía de España cuentan con aromas y memorias de esta gastronomía, que ejerció su influencia sobre el territorio durante casi 800 años.

Va siendo hora de recuperar aromas y sabores, en este apartado iré indicando recetas árabes, andaluzas de la influencia del período Andalusí, así como fusiones y creaciones propias, ya que la creatividad no tiene límites. ¡Ves preparando la cuchara!

Fotografía: photo credit: <a href=”http://www.flickr.com/photos/akane86/4779362555/”>Akane86</a&gt; via <a href=”http://photopin.com”>photopin</a&gt; <a href=”http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.0/”>cc</a&gt;