Bailar desde quienes somos

alt "danza osho" title "danza osho"Todos los días me dedico unos bailes conmigo misma, ajena a las opiniones del mundo exterior, disfruto de mi introspección. Cada día tengo más claro mi propósito de vida, este vídeo ha sido una gran inspiración y un recuerdo de que quiero compartir alegría con el mundo, quiero llevar un poquito de mi amor a personas que necesitan reencontrarse con su esencia.

Ajena a la forma, me centro en lo que siento, en quien soy y cómo puedo seguir creciendo y avanzando.

Fue un descubrimiento conocer una nueva forma de meditar a través del baile, las meditaciones de Osho, desde el tantra hasta la vivencias y talleres con Enriqueta Olivari.

“Olvida al que danza, al centro del ego; vuélvete la danza. Ésta es la meditación. Danza tan profundamente que olvides por completo que ‘tú’ estás danzando y empieza a sentir que tú eres la danza. La división debe desaparecer; entonces se convierte en meditación” Osho.

Los testimonios del vídeo están llenos de vida y de fortaleza:

– Cuando entramos en el estudio dejo atrás los problemas.

– Ser capaz de hacer algo bello, algo que los demás miren.

– Intento no ser consciente de mis limitaciones.

– Para mí, el no puedo todavía no lo he descubierto.

– Bailar desde lo que somos, sumergirnos en la belleza artística.

– El Parkinson afecta a las articulaciones, la danza te ayuda a dar grasa al movimiento, que se mantenga y no se pierda.

– Mi enfermedad ha mejorado bailando, parece increíble.

– El baile, desde el principio de los tiempos ha sido utilizado para sanar.

– Ampliar el movimiento de cada bailarín superando sus limitaciones, descubrir la danza que está escondida- ES UN RETO CREATIVO.

– Encontrar algo que te da sentido, que te motive, que te den esas ganas de levantarte por la mañana, eso es calidad de vida.

– La alegría, el optimismo, es la única medicación que no necesita receta.

– La actitud hacia la silla, como movemos esa silla, que cada gesto sea artístico.

– Ver desde fuera para percibir las posibilidades coreográficas.

– Cuanto mayor es la limitación, a veces más consciencia del espacio, tienen una sensibilidad hacia el espacio extraordinaria.

– Ser capaz de hacer algo bello que los demás admiren, de creer en mí que soy capaz de hacer esto.

– Una de mis alumnas suele comentar que a veces va a un sitio donde sólo baila ella y nadie más y pregunta ¿Quién es aquí quien tiene la discapacidad?

– Todo el mundo puede bailar, romper barreras.

– Siempre estoy sonriendo.

“Si hay división, entonces es un ejercicio: bueno, saludable, pero no se puede decir que sea espiritual. Es solamente una simple danza. La danza es buena en sí misma: Es buena hasta donde llegue. Finalizada ésta, tú te sentirás fresco, joven. Pero esto todavía no es meditación. El que danza debe irse, hasta que sólo la danza permanezca…. No te quedes fuera, no seas un observador. ¡Participa!” Osho.

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La Danza del Miedo

El título del post de hoy es el título de una canción de Alcolirykoz, y el estribillo dice: “Danza, vívelo que no paga el público, enfrenta el miedo escénico y sácalo a bailar sino serás un súbdito, esclavo del terror y tus testigos bajarán a vos al verte fracasar”.

¿Te puedes imaginar de qué va? Pues sí, de ese compañero de todo artista: el miedo escénico.

El miedo escénico compañero de música, de danza, de canto y de oratoria, conozco como eres. El hecho de sentirte me recuerda que estoy viva, que soy débil y fuerte a la vez, que te sé reconocer y también vencer.

¡Tengo miedo al escenario! ¿qué hago doctor? Le recetaremos doble ración de escenario. Lo que significa, que cuanto más bailes en el escenario, más practiques, menos miedo tendrás. Así de simple, como si de un cálculo matemático se tratara: miedo escénico + escenario1 + escenario2 = disminución del miedo x 1 actuación al mes durante 12 meses = menos miedo, acercándonos en la escala del miedo más al 0 que al 1.

El miedo está en tu mente, el miedo nos limita, simplemente reconócelo, confía en ti y baila como si nadie te estuviera mirando. ¡Atrévete!

Eso sí, no te olvides de practicar, conoce el escenario antes de bailar o actuar. Practica en él, la mejor forma de conseguir lo que te propones es practicando y practicando hasta lograrlo. Visualiza la actuación, cómo te gustaría que fuera, te puedes ver bailando, riendo, triunfando, si te puedes visualizar, te fe en ti, sin lugar a dudas lo conseguirás.

Sonríe, la risa ayuda a disminuir la tensión y a relajarnos. La terapia de la relajación se convierte tan necesaria como el aprendizaje del guión, la memorización de la pieza musical o los pasos en la secuencia coreográfica de la danza.

Porque el escenario puede llegar a ser el lugar más temido pero también el más amado.

¡Supérate! El mejor premio es conseguirlo y que el público te aplauda.