“El baile es algo innato en la persona”

Hemos nacido para bailar, para vivir danzado. ¡Así es!

Son muchas las personas que les da vergüenza bailar en público. Pero qué pasaría si colocaran una cámara en un ascensor dónde suena música. ¿Qué hacemos cuando nadie nos ve?

Aquí están la segunda y tercera parte del experimento realizado por Ubisoft para demostrar que todos llevamos el baile dentro.

¿Eres de las que bailas tímidamente mirándote al espejo?, ¿la que le coqueteas pícaramente mientras haces una balanza de cadera?, ¿eres de las que cuando alguien entra paras de bailar?, ¿o aquella que saca tu niña interior sin miedo a mostrarte natural con tu esencia pura?

Tenemos que reconocerlo bailarinas de danza del vientre, ya bien en nuestras primeras clases de baile o en las más avanzas quién no ha practicado el camello en el pasillo de casa o la balanza en el espejo de baño.  Es una cuestión muy debatida con mis compañeras de baile, y la tímida Laia me lo reconoció un día con su risa inocente, y sí nos encanta bailar en el comedor, en la habitación, en la cocina, y en el baño pero … ¿Qué crees que pensaría la gente si te ve bailar detrás del espejo?

¿De verdad te importa? A mi desde luego no, ser espontánea es uno de los mejores regalos de la vida.

Y ¿Cuánto te importa el baile? Aquí os dejamos el último experimento:

¿Qué harías si prohibieran bailar? Como dicen una de las personas entrevistadas: “el baile es algo natural, es como si te prohibieran respirar”.

Y Si fuera la última vez que pudieras bailar ¿Cuál sería la última canción q te gustaría bailar?

Hoy nos hemos levantado preguntonas… Espero vuestras aportaciones.

¡Saluditos Danzarines!

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“Primeros pasos” La influencia del cine.

Los primeros pasos en la difusión de la danza oriental en los escenarios de Estados Unidos y Europa van unidos al nombre de Sol Bloom. Este personaje era un promotor artístico, además de congresista en el parlamento de Estados Unidos.

Sol Bloom quedó fascinado por las bailarinas norteafricanas que había visto en la Exposición Universal de París en el año 1881. En el año 1893 Bloom llevaba la gestión de la zona de espectáculo de la Exposición Universal de Chicago, contando con grandes influencias, consiguió recrear una calle de El Cairo, siendo curiosamente según archivos históricos, una de las ofertas de atracción que más visitantes atrajo dentro de la feria organizada (según Columbian Guide Co, 1893 se vendieron 2.250.000 entradas para esa calle).

En aquella “calle de El Cairo” los visitantes podían montar en camello, fascinarse con encantadores de serpientes, y ver por primera vez bailar a mujeres con el cabello suelto y mostrando los tobillos mientras movían con gran vigorosidad las caderas. En los carteles que anunciaban los espectáculos se introduce de nuevo el término “danza del vientre”, que ya había sido utilizado con anterioridad por orientalistas franceses, a la hora de definir a los bailes egipcios. Al introducir este concepto de “danza del vientre” en los carteles, se empiezan a apreciar connotaciones eróticas y publicitarias.

Surge en aquel entonces otra figura estrechamente relacionada con aquella exposición, la bailarina misteriosa “Little Egypt”. La figura de esta bailarina ha sido tema de debate, existen varias historias y diferentes argumentaciones de quién fue realmente esta bailarina.

Tendremos que esperar aproximadamente hasta el año 1896, para ver por primera vez un cortometraje en el que aparezca una bailarina de estilo oriental.

Fatima djemille

Dicho archivo lo encontramos en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, producido por Thomas Edison de 1896 y titulado “Fatima’s Coochee Coochee dance“. En él, una joven árabe baila de un modo asombrosamente parecido a como lo hacemos en la actualidad. La existencia de la versión censurada refleja los prejuicios y represiones de aquel entonces. Gracias a las nuevas tecnologías y al mundo 2.0 hoy podemos disfrutar de este archivo, el mismo que anteriormente sólo había sido visto por algunos privilegiados.

Poco a poco la danza oriental entra arrasando en todos los vodeviles y cabarets de occidente, hasta que el cine decide incluirla en su industria, debido al gran interés que causaba. La mayoría de las producciones presentaban una versión más glamorosa y aceptable para el gran público. La industria cinematográfica tenía un impacto mundial, las películas con sus elegantes pseudos-orientales danzarines también llegaron a Egipto.

Otra fecha importante es la de 1926, año en el que Badia Masabni abre en el Cairo el primer cabaret: el Casino Opera. Se crea así un lugar a lo occidental en el que había música, danza, magia y espectáculo. De aquí salieron las mejores profesionales de las décadas de 1940 y 1950.

Tahia Carioca y Samia Gamal fueron dos de las figuras más importantes de aquella época.

La industria audiovisual egipcia era muy potente, y el glamur del Casino Opera encontró su equivalente en las películas. Tahia Carioca, por ejemplo, participó en más que 190 largometrajes, muchas estrellas la seguirían posteriormente como referente en la danza oriental.

Podemos comprobar la gran influencia del cine en el mundo oriental, que logró convertir a algunas bailarinas en verdaderas estrellas del cine, aumentando así el protagonismo de esta danza en todo el mundo.

Fuentes:

Libro: Danza del vientre de Devorah Korek, web de Rebecca De Schryver

Un poco de historia ¿Nos situamos?

La danza oriental es una de las danzas más antiguas del mundo, esta danza combina elementos tradicionales de Oriente Medio junto con otros del Norte de África y tiene movimientos comunes que encontramos en multitud de culturas distintas.

El origen exacto de este baile es motivo de debate, ya que surgen diferentes puntos de vista, debido a los diferentes estudios realizados a lo  largo de la historia. Las propias bailarinas han sido las encargadas de recopilar información y compartirla a través de libros y artículos, como podemos comprobar con este vídeo introductorio sobre la historia, y perteneciente al libro “Danza del Vientre” de Devorah Korek, de la editorial Oceano.

Las teorías existentes y más extendidas, son las relacionadas con la descendencia de las danzas del antiguo Egipto. Encontramos del mismo modo historias testimoniales sobre esta danza, como las procedentes de un baile religioso que practicaban antiguamente las sacerdotisas en los templos, y las relacionadas con prácticas tradicionales de fecundidad y alumbramiento.

Otros puntos de vista, provenientes de varias investigaciones, sugieren la danza gitana como su origen. A partir del siglo V grupos diversos del norte de India iniciaron una emigración hacia el Oeste, éstos sobrevivían como artesanos, músicos y bailarines. En el idioma contemporáneo, a los músicos ambulantes se les llama “dom o rom”, el mismo término con que se designa a los gitanos.

Tiene especial relevancia esta huella gitana en Egipto. Una tribu relacionada con los egipcios son los “ghawazi” (término que significa forastero), de los que se cree que se instalaron en las periferias de las ciudades egipcias y comenzaron a realizar espectáculos y danzas como medio de ganarse la vida.

Fotos historiaExistía otro grupo de mujeres que se ganaban la vida actuando, las “awalim”. Este grupo, era mucho más respetado y actuaban sobretodo en las residencias de la gente más adinerada. Tenían conocimientos de música, oratoria, danza y poesía.

Sobre el siglo XVIII, se pone de moda un cierto gusto por lo oriental. Éste se convertirá muy pronto en un fenómeno, después de que Napoleón conquistase Egipto. Es entonces cuando artistas e intelectuales comienzan a considerarlo como algo exótico. En el siglo XIX “El orientalismo” es un fenómeno establecido.

Todo este atractivo no pasa desapercibido para los promotores de espectáculos en Europa y Estados Unidos. En ese contexto nacieron las primeras exposiciones universales.

En el próximo post conoceremos un poco más sobre la historia de la danza oriental, cortometrajes históricos y películas clásicas donde aparecen bailarinas del estilo oriental. ¿Continuamos dándole al play?

Fuentes: wikipedia, web de Rebecca De Schryver, Libro: Danza del vientre de Devorah Korek.

Fotografías: Primera (ghawazi), segunda (awalim) y tercera (ghawazi).